Los alumnos del grupo de canto y de los grupos de fe Emuná han vivido una preciosa convivencia llena de alegría, amistad y espíritu salesiano. El encuentro comenzó con juegos y un momento de oración en la capilla, poniendo a Dios en el centro de todo lo vivido. Después compartieron la cena, una película y la emoción de pasar la noche en el colegio.
La mañana del sábado arrancó con un desayuno con churros y continuó con juegos, deporte y muchas oportunidades para compartir, reír y fortalecer lazos. La convivencia culminó con la celebración de la Eucaristía, dando gracias por tantos momentos especiales.
Han sido dos días de encuentro, crecimiento y familia, donde nuestros jóvenes han experimentado que la fe se vive mejor cuando se comparte y se camina juntos.

