QUINCENA DEL VOLUNTARIADO

Podríamos considerar a Irene Muñoz y Miguel Tortajada una pareja normal y corriente. Dos jóvenes que viven su matrimonio con la ilusión de un nuevo proyecto familiar. Con las vicisitudes diarias que imprime la capital madrileña en tiempos de pandemia. Como cualquiera de nosotros, han aprendido a adaptarse a la nueva realidad sin contar con un “manual de usuario”.
En cuanto tienes la oportunidad de charlar un rato con ellos, descubres la riqueza de su experiencia. Desde muy jóvenes han compatibilizado su formación y tarea profesional con labores de voluntariado aquí, en España, y en varios países de África, Asia y América del Sur.
Lo sorprendente de su testimonio es que lo viven como un regalo y no como una entrega. Media vida colaborando en el desarrollo de realidades empobrecidas, adversas e incluso inseguras, pero en su ánimo solo existe el agradecimiento acompasado con una sonrisa.
Por eso, el Proyecto UNA SOLA VOZ del Colegio María Auxiliadora de Béjar inició el pasado 26 de febrero “La quincena del voluntariado” con una sesión de videoconferencia, en la que tanto los miembros de ASPRODES como los alumnos de 3ºESO pudimos entrevistarlos y así conocer con detalle el origen y repercusión de esta inquietud en sus vidas.
“Yo lo resumo en intentar ser mejores personas” –argumenta Irene–. “En ser más felices. No sé si te pasa a ti: hay veces que tienes todo, pero parece que te falta algo… Y das un paso más y te propones: quiero aprender, quiero conocerme más, quiero saber de qué soy capaz… Y también sentir que estoy aportando algo.”
Añade Miguel: “Hablamos de voluntariado, pero no sirve de nada que un sábado ayudes en una ONG como voluntario, si luego el resto de la semana no miras con cariño a la gente con la que vives: a tus compañeros, a tu familia, a tus vecinos… Lo importante es intentar hacer la vida más fácil a las personas que tenemos a nuestro alrededor: una sonrisa, una llamada, un ofrecimiento…”
El voluntariado no es un estado, sino una actitud. Es una manera de concebir la vida como una oportunidad para manifestar tu presencia allí donde puedas resultar útil. No es cuestión de kilómetros y lejanía, sino de centímetros y cercanía.
El proyecto UNA SOLA VOZ sigue apostando por el acercamiento y el encuentro a través de las tecnologías de la comunicación. Por traer el mundo al aula, en este momento en el que no podemos salir de ella. Irene y Miguel han sido un claro ejemplo. Una experiencia entrañable que queda para el recuerdo de los amigos de ASPRODES (Béjar) y de 3ºESO del Colegio María Auxiliadora.

Idioma
Click to listen highlighted text!